Estoy tan documentado engañado perjudicado desazonado, por todo lo qué ocurre en la carrera, hacía el alquiler de ese edificio el cual la Moncloa es llamado.
Parece ser según unos entendidos me han dicho que si les sale bien y aceptan sus pretensiones, no tienen que pagar alquiler sólo se les exige que lo hagan bien y no ofrezcan concesiones, y cuiden bien la casa que no la tengan que demoler porque sufra erosiones .
Y todos ellos como un gran grupo de mariachis cantando
y en ocasiones hasta vociferando, para conseguir en su loca carrera hacia el maná de la buena vida para poder por primera vez saborear la langosta y el caviar, sólo en el senado
o en la corte real pensarán, prometiendo lo que fuere necesario prometer sí luego saben que no sé lo van a creer.
Así qué todos los debates lógicamente para muchos se pueden convertir en grandes debacles, pero no sólo los que han perdido la carrera, sino también a todos los que como simples comparsas los han apoyado y de ilusiones y sueños se han alimentado.
Al qué no lo tenga claro después de cuatropecientos años de grandes sobresaltos, no sé qué es lo qué espera , que vuelvan ha confiar con toda clase de promesas artimañas y engaños y unos acepten con una gran ceguera.
De todos es conocido el que engaña mucho, y el que es un poco más comedido, y sí somos conscientes debemos olvidar eso que dice (vale más lo malo conocido que lo bueno por conocer) pues eso nos tienen al borde del abismo, pero nos pueden llevar al abismo total.

































