El otro día estuve con mi amigo el
Gaucho, el cual me hablo de su tío
Sorpresa la mía pues yo a Martin Fierro
ya lo conocía.
Con su memoria virtual él empezó a recitar
asombrado lo escuché y no lo quise interrumpir
para no desilusionarle que esos versos hace tiempo
que los conocía
Atención pido al silencio
Y silencio a la atención,
Que voy en esta ocasión,
Si me ayuda la memoria,
A mostrarles que a mi historia
lo mejor.
Lo mejor que todos se puede salvar
con trabajo y honradez una vez más.
Viene uno como dormido
Cuando vuelve del desierto;
Veré s a esplicarme acierta
Entre gente tan bizarra.
Y si al sentir la guitarra
De mi sueño me despierto.
Que se despierten todos y no
se queden dormidos pues las urnas
esperándolos están con los cinco sentidos
Siento que mi pecho tiembla,
Que se turba mi corazón,
Y de la vigüela al son
Imploro a la alma de un sabio,
Que venga a mover mi labio Y alentar mi corazón.
Mi corazón me dice que esta situación
tiene arreglo, y al ver las urnas llenas
de ello me alegro
Hay trapitos que golpiar,
Y de aquí no me levanto;
Escúcheme cundo canto
Si quiere que desembuche;
Tengo que decirles tanto
Que les mando que me escuchen.
Si a los que quieran gobernar mucho les queda qué hacer
para esta nave poderla
enderezar y a todos
por obligación nos deben
de escuchar.
De ese modo nos hallamos
Empeñaos en la partida;
No hay que darla por perdida
Por dura que sea la suerte,
Ni que pensar en la muerte
Sinó en soportar la vida.
Esta partida todos la jugamos unos con el
corazón roto y otros con el alma partía
Obvio decir que lo colorao es de un servidor
de ustedes vusotros.