En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Si me río de mi sombra como no lo voy hacer de lo que me asombra

17 de diciembre de 2014

Mis vecinas estan más ricas que una golosina




Me encanta subir en el ascensor con mi vecina, es todo simpatía, ahora está que se sale de alegría, la acaban de jubilar, ya se puede a lo que siempre añoro ¡escribir y pintar!

 

Yo le digo, vecina con lo buena que estas, que no se te ve ninguna enfermedad física y menos, mental ¿Cómo se te ocurre dejar de trabajar?  ¡¡Ay!!  Si te pudiese contar lo que he tenido que a esos vendidos aguantar.

 

 Siempre igual ¡¡ Mariquita !!

Esta noticia la quiero, ¡ya sabes que la tienes que rectificar!, no comprendes que no podemos a la gente soliviantar, lo único que debemos es administrarle un prozac, que se relaje, y con la mitad de información se deben de conformar.

 

Esa otra vecina siempre cargada con su perrita no la puede soltar pues desde que sale de la casa no deja de ladrar, la perrita se revoluciona pues en la calle desea estar para que la presente en sociedad y algunos de su especie poder saludar 

                         

Las modelos del tercero, siempre que puedo en el ascensor me quedo, es un gran experimento mirarlas siempre para arriba y no es porque el ascensor suba es que altas son, y para mirarlas de frente, una banqueta debía tener siempre presente, por eso de modelos es su profesión.

 

Cada vez que las veo se me acelera el corazón eso sí, me dicen¿ Te canto la canción? y es que saben mi nombre, la morena me dice hola don pepito,  la rubita se me planta en jarras y me dice hola don José, Marga me mira diciendo extrañada, se ha pasado su piso,¿ A dónde va usted ?

 

Eclipsado, las miro, los ojos como chiribitas y, no sé casi responder, en un momento de atrevida lucidez

¿Dónde cree usted que puedo ir ¿A tomar el té-quiero, con los tres monumentos más preciosos que he visto venir, y en su piso en verdad quisiera vivir.

10 de diciembre de 2014

Soy una estrella fugaz


Es el proceso, el devenir cotidiano de la vida, y como tal lo tenemos que aceptar, que somos estrellas fugaces, pasando con más o menos lentitud dejando una estela a veces de ilusión otras de frustración, en otra gran medida hemos sabido ganarnos el afecto el cariño de nuestros prójimos, pero somos eso estrellas fugaces, que se apagan que desaparecen y parece que nunca más pueden brillar. 
 

Aunque los que han sido alumbrados por esa estrella siempre en sus      ojos quedará ese destello agradable que te iluminó y te hizo pasar unos ratos momentos días meses de una dicha y una gran felicidad de poder contar con esa estrella fugaz.
                  

Donde quieras que estés, que nuestros deseos se conviertan en estrellas que te puedan alumbrar para que consigas la felicidad y con tú Nao puedas libremente navegar navegar y mecerte